sábado, 15 de septiembre de 2018

TRIPARTITO CONSTITUCIONAL

Reproducimos a continuación un artículo de Luis María Anson, publicado en el diario El Mundo y del que se han hecho amplio eco las redes sociales.
Si en lugar de estúpidas negociaciones, distensiones arbitrarias y palabrería deshabitada, se emprendiera una coordinada acción eficaz, la podredumbre del secesionismo catalán no continuaría infeccionándolo todo y, en tal forma, que, de seguir así, se desencadenará la violencia para desgracia general. El desafío secesionista llegó ayer al límite en la Diada excluyente. La sandez de algunos políticos es de tan grueso calibre que bordeamos ya los barrancos de la fractura territorial de España.
Hay un primer paso que resulta necesario negociar sin más demora. Los tres partidos constitucionalistas deben formalizar un frente común para enfrentarse al órdago separatista catalán. PP, PSOE y Cs, discrepantes en todo lo que se puede y se debe democráticamente aceptar, tienen la obligación histórica de superar la obsesión partidista y aunar esfuerzos en el trabajo por el interés general. Si se demora más tiempo esa alianza, será demasiado tarde para enderezar la crisis catalana y saltará por los aires el espíritu de la Transición, la concordia y la conciliación entre los españoles, la integridad territorial de una nación que mantiene su unidad desde hace cinco siglos.
Desgraciadamente, los analistas más sagaces no creen que Pedro Sánchez, Pablo Casado y Albert Rivera puedan ponerse de acuerdo ni siquiera para garantizar el respeto a la Constitución en toda España. Hasta ese punto hemos llegado. Que el presidente marioneta de la Generalidad, el racista Torra, se permita insinuar públicamente que no acatará las sentencias del Tribunal Supremo si no le complacen y que abrirá las cárceles para que escapen los presuntos golpistas, es una atrocidad de tal calibre que resulta difícil encontrar precedentes históricos en España por lo que respecta a gobernantes con responsabilidades de altura.
Cautivo de los votos secesionistas para mantener sus posaderas sobre la silla curul de Moncloa, zarandeado por el inteligente líder antisistema Pablo Iglesias, Sánchez no tiene otra vía política decente que renunciar al disfrute de las mieles monclovitas y convocar elecciones generales. En todo caso, antes o después de esas elecciones, resulta imprescindible la alianza de los tres partidos constitucionalistas para hacer frente al secesionismo catalán con las armas que la Constitución ha previsto, empezando por una aplicación contundente del artículo 155.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Un miembro del tribunal es coautor de dos artículos incluidos después en la tesis

TESIS PEDRO SÁNCHEZUn miembro del tribunal es coautor de dos artículos incluidos después en la tesis

Juan Padilla firmó dos publicaciones con Sánchez que fueron volcadas en la tesis, a la que dio el cum laude



MadridActualizado:


El profesor Juan Padilla, actual director general de la Universidad Camilo José Cela, publicó dos artículos científicos con Pedro Sánchez en julio y septiembre de 2012, poco antes de la defensa de la tesis del presidente del Gobierno, que tuvo lugar en noviembre de ese año.
Ambos artículos fueron despiezados e insertados en la tesis de Sánchez, copiados y pegados, sin cita alguna. Juan Padilla, que entonces era secretario de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas de la Universidad Camilo José Cela, fue seleccionado por la directora de la tesis de Sánchez, María Isabel Cepeda, para integrar el tribunal.
Así, el profesor Padilla otorgó el cum laude -la máxima calificación- a una tesis que en parte era de su propia autoría, es decir, se calificó a sí mismo. Los artículos fueron insertados en la tesis hasta con sus gráficos.
La primera de las publicaciones, titulada «Innovaciones en la Diplomacia Económica Española: Los Planes Integrales de Desarrollo de Mercado», vio la luz en julio de 2012 en un volumen compilatorio de la editorial Delta titulado «Los efectos de la crisis y el futuro de la sociedad del bienestar». Además de Sánchez y Padilla, este artículo también fue firmado por María Isabel Cepeda, que no solo era la directora de tesis de Sánchez, sino que también había sido la de Padilla un año antes.


Secretaría de Estado

Dos meses después, en septiembre de 2012, Sánchez y Padilla publicaron su segundo artículo, «La diplomacia económica de los planes integrales de desarrollo de mercado», en Revistas ICE (Información Comercial Española), una publicación de la Secretaría de Estado de Comercio.
Pese a que eran prácticamente calcados (ver información que también publicamos hoy), este segundo artículo no tenía como autora a Cepeda.Es decir, el mismo trabajo apareció primero firmado por tres autores y, dos meses después, por solo dos, de forma un tanto incomprensible. Las publicaciones científicas son muy importantes para el currículum de un docente universitario, pues las necesita para conseguir sexenios de investigación y progresar en su carrera académica.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Juan Negrin

Juan Negrin

Juan Negrin


Juan Negrin
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 3 de Febrero de 1889 y fallecido en Paris (en el exilio), el 12 de Noviembre de 1956, Juan Negrín fue jefe del gobierno de la Segunda República española, desde el año 1937 al año 1945.Profesor de Fisiología en la Universidad Central de Madrid e investigador de renombre en la misma disciplina, Juan Negrín está considerado como uno de los precursores de la bioquímica.

En 1929, se adhiere al Partido socialista obrero español y en 1931 fue diputado en las Cortes. Miembro del ala moderada que rechaza el marxismo, Juan Negrín no participa, sin embargo, en las disputas internas que enfrentan a reformistas y radicales. Esta neutralidad le hace ganarse el puesto de ministro de Economía y Hacienda en el gabinete de Francisco Largo Caballero, en septiembre de 1936, tras de la victoria del Frente popular.

Tras la dimisión de Largo Caballero el 17 de mayo de 1937, el presidente de la República, Manuel Azaña, le nombra primer ministro con la esperanza de reforzar así su autoridad frente a los sindicatos y a los anarquistas, aliándose con la burguesía y las clases medias. Trataba así de poner fin al movimiento revolucionario que se había creado e intentaba realzar una economía que estaba en crisis debido a la guerra en la que estaba sumida el país.

Negrín se decanta por una política económica y social moderada que agradaría a las democracias occidentales y que permitiría obtener su apoyo. Y se acerca poco a poco a los comunistas, basándose en que éstos niegan toda idea de revolución.

Así, Juan Negrín convence a Azaña a realizar una transferencia secreta de una parte del Tesoro del Banco de España a Moscú. En un principio, según Negrín, esta transferencia era necesaria para alejar el dinero de los nacionales. Pero se piensa que el fin real era pagar los equipos militares que la República debía comprar a la Unión soviética, que exigía pago anticipado.

Tras la caída de Barcelona, Negrín regresa a Madrid convencido del inminente comienzo de la Segunda Guerra Mundial y cree necesario luchar por mantener la guerra civil hasta que ésta dé comienzo, pero no recibe el apoyo de los militares, que quieren negociar las condiciones de la rendición del bando republicano, y de los anarquistas, que se mostraban hostiles hacia los comunistas. Poco después, Negrín abandona España y encabeza la cabeza del gobierno republicano en el exilio hasta 1945.

Juan Negrín ha sido uno de los personajes más controvertidos de la Guerra Civil Española. Al final de la contienda, de la guerra, el bando franquista lo ha considerado un traidor, mientras que el republicano, le ha echado en cara prolongar inútilmente la guerra y pactar con la Unión Soviética.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

osé Francisco Sigüenza García

osé Francisco Sigüenza García
Hoy, cuando escribo estas líneas, es 11 de septiembre. Hoy se celebra la Diada y con ella, de comparsa, se convierten en protagonistas los lazos y las frases contundentes. Lazos amarillos, reyes que no nos representan, esteladas, presos políticos y hasta exiliados... Símbolos y proclamas que no dicen demasiado y con las que se persigue dotar de contenido a un acto que sólo parece representar a una parte de la sociedad catalana.
No es nada nuevo que las ideologías se cubran de símbolos y mensajes que simplifiquen su pensamiento. Cruces gamadas, hoces y martillos, elefantes o gaviotas, han servido para aglutinar, en torno a ellos, a las personas que compartían una serie de pensamientos. La diferencia de entonces con ahora es que, en una sociedad aparentemente mucho más avanzada en cultura y valores democráticos, el debate más vivo se centra en los símbolos mismos y no en lo que representan.
Esta mañana se hablaba en la radio de lazos retirados y junto a ellos de libertad de expresión. Llevamos meses contemplando cómo la sociedad se polariza ante algo tan inocente como que un lazo esté o deje de estar.
El protagonista es el lazo, el que esté o no, en mi libertad de ponerlo y en la tuya de quitarlo, y se olvida, casi por completo, lo que significa. Nadie habla de qué pasaría si una parte de España se escinde, cómo nos afectaría a todos. En medio de ese ruido y ese humo, no hay más que un pavoroso vacío ideológico o por lo menos pedagógico. Nos peleamos por un lazo...
Lo mismo está pasando con la política en el seno de la Unión Europea. Tenemos partidos que se consideran “eurófobos” sin más. Abanderan una defensa de “los de aquí frente a los de allá”, de “lo nuestro antes que lo de los demás”, un “solos nos irá mejor”, sin que haya nada más detrás de esas proclamas, nada que explique cómo nos irá mejor, con qué sustituiremos el paraguas de la UE.
¿Cómo vamos a vender mejor si aparecen de nuevo los aranceles? ¿Cómo vamos a tener una economía más segura si no hay una institución supranacional que nos avale? Estos son sólo dos interrogantes que ninguno de estos partidos se paran a explicar. Sólo está el grito y la bandera, apenas nada más que eso y la incitación ancestral al odio al otro.
En este año de elecciones europeas, en este año más que en ningún otro los ciudadanos tenemos que exigir a los partidos políticos que expliquen bien lo que nos ofrecen y lo que quieren para nosotros. No vale que digan “Más Europa” han de decir cómo se consigue tener más Europa. En estos meses pre electorales hemos de exigir que los programas electorales sean claros, con propuestas concretas y entendibles. Si el problema es “Europa” que digan cómo lo solucionarán, plazos y etapas.
Ya hemos visto, con el Brexit, a dónde nos lleva el populismo de humo. Aprendamos y reivindiquemos menos lazos, menos gritos y más contenido.

200.000 MANIFESTANTES, PRELUDIO DEL DEBATE ENTRE SÁNCHEZ Y CASADO

200.000 MANIFESTANTES, PRELUDIO DEL DEBATE ENTRE SÁNCHEZ Y CASADO

La cifra de manifestantes de la Diada independentista, conforme al análisis científico publicado en el diario El Mundo, no ha pasado de 200.000. La policía urbana, al servicio del racista Torra, presidente marioneta de la Generalidad, la ha multiplicado por cinco. Aun reducido a sus términos reales, el volumen de la manifestación resulta alarmante. Es verdad que los medios de comunicación públicos catalanes se han volcado en la convocatoria, es verdad que el Govern ha disparado todas sus influencias para que la gente saliera de sus casas, pero, en todo caso, 200.000 manifestantes es una cifra considerable que no se puede desdeñar.
Pablo Casado le ha dado un repaso a Pedro Sánchez esta mañana en el Congreso de los Diputados. Tras los primeros alardes de imagen, la debilidad del Gobierno que se arrastra sobre 84 diputados resulta palmaria. Está claro que Pedro Sánchez hace para luego deshacer, según las exigencias de los que le permitieron ganar la moción de censura. Cada vez se acentúa más la impresión de que se trata de un actor desempeñando el papel de presidente del Gobierno. No parece un presidente de verdad.
Y tiene razón Pablo Casado. El presidente títere Torra y su jefe, el expresidente trilero Puigdemont, actúan en abierto desafío a la Constitución española, perjudicando gravemente el interés general de España y, por eso, la puesta en marcha del artículo 155 de la Constitución es obligada. Se trata de un mandato constitucional que Pedro Sánchez tiene el deber de cumplir. Y mientras más concesiones haga y más se retrase en suspender parcialmente la Autonomía catalana, más complicado resultará superar una situación que se degrada cada semana y que está ya al borde de desencadenar la violencia en la sociedad catalana.

lunes, 10 de septiembre de 2018

ENCUESTAS ALARMANTES

ENCUESTAS ALARMANTES

Al margen de la variación entre partidos, las últimas encuestas no hacen otra cosa que confirmar la actual situación del Congreso de los Diputados. La alianza entre el PSOE y Podemos, a la que Iglesias suma el partido comunista y las diversas agrupaciones secesionistas, raspan la mayoría absoluta, a pesar de la aparición de Vox en el circo parlamentario.
En España, se han equivocado tanto las encuestas, respondiendo algunas de ellas al propósito del periódico que las encarga, que las cautelas al analizar los resultados parecen obligadas. Una cosa es, además, una apresurada opinión telefónica y otra muy distinta depositar la papeleta en la urna. En todo caso, las últimas encuestas publicadas no deben andar muy lejos de la realidad. Se salvan los dos partidos tradicionales que han representado al centro derecha y al centro izquierda durante 40 años, y se mantienen las dos nuevas agrupaciones -Ciudadanos y Podemos- que han transformado la geografía del Congreso de los Diputados.
Pedro Sánchez no quiere convocar elecciones que le impidan continuar disfrutando de las mieles monclovitas. Como ha dicho un peso pesado del PSOE, no es un presidente del Gobierno sino un actor que interpreta el papel de presidente del Gobierno. Las cifras del Partido Popular, de Ciudadanos y de Podemos no aconsejan a ninguna agrupación a exigir decididamente nuevas elecciones.
Y, sin embargo, esa es la solución. Tras la moción de censura, el nuevo Gobierno de 84 escaños tenía la obligación por decencia política de convocar elecciones antes de Navidad. Corresponde a los españoles esclarecer el embrollo actual, aparte de que la única fórmula para contener el órdago secesionista catalán es que el presidente del Gobierno no dependa del plato de lentejas, del plato de votos de los partidos secesionistas catalanes.

APLICAR EL 155, UNA OBLIGACIÓN